lunes, 12 de septiembre de 2016

Apuntes para el Piratilla Valiente -3-



Seis horas de diferencia horaria, algunos miles de kilómetros y alrededor de unos treinta grados de diferencia en lo que a temperatura se refiere. Es evidente que a menudo la vida se pone en broma y, entre risas y contoneos, cruza la calle y se va girando solo por ver si alguien la mira y le ríe las gracias. A nuestras seis que son vuestras doce -algún día te hablaré del tiempo, que es una mentira muy recta con forma de palote y que apenas sirve para nada, es decir, algo difícil de explicar y sin mucho sentido- los que andan metidos más de lleno en las cosas de quererte, es decir, tus padres, comentan que están bien aunque algo "flojitos". No me extrañaría que fuera el hermoso cansancio de llevar a todas partes la enorme cantidad de risas y de besos, de juegos y de sueños, que atesoran para darte.

Enero del 2015.


2 comentarios:

Microalgo dijo...

Ya sé por qué clava el dedo en los tomates: Es un gusanito.

Josep Vilaplana dijo...

Razón llevas, querido Nacho; el terror de los gusanitos.