(El tercer cerdito erró)
Esa antesala de la maldad llamada estupidez -pandemia que como es sabido se propaga cuando los insaciables propician que se enquiste la ignorancia- es de los materiales más resistentes que se conocen, ideal para construir todos tipo de barbaridades en las más recónditas periferias ideológicas. De ahí que el tercer cerdito erró si lo que pretendía era construirse una cabaña a prueba de lobos. De haber usado estupidez en lugar de tochos, el pobre y querido cánido aun estaría soplando.


