En la mesa se dispuso sal, luz, aceite y palabras. Sin decirnos nada, acordamos celebrar esa breve eternidad que se venía precisa y sin mácula. Ahora pienso en el mar, y en lo contento que estaba esa mañana de que tus ojos lo nombraran.
martes, 7 de diciembre de 2010
Sal, luz, aceite y palabras
En la mesa se dispuso sal, luz, aceite y palabras. Sin decirnos nada, acordamos celebrar esa breve eternidad que se venía precisa y sin mácula. Ahora pienso en el mar, y en lo contento que estaba esa mañana de que tus ojos lo nombraran.
Absurdo anhelo
viernes, 19 de noviembre de 2010
La última nota será de luz
Se han abierto espacios. Las cosas han distendido un poco, sin soltar del todo la cuerda, su insondable razón. Podría acudir a las convenciones de instante y luz para nombrar esta tregua, pero el mismo instante y otras luces a menudo establecen alianzas con las fauces sin alimaña del dolor hueco, por lo que tal vez esta tregua sólo se deba a una distracción pasajera, un girar la vista hacia otro lado para atender no se qué rumor de olas.
En los alrededores de esta breve rendición del ejército unívoco, se suceden los afanes y la muerte; los pájaros se regocijan de no saberse, los niños se desaprenden de alegrías entre mentiras y bicicletas; la arena observa, suma silencios -su enorme escepticismo la inhabilita para la más mínima esperanza-.
Luego, sin duda, algo muy leve dará por finalizado el concierto; la última nota, como siempre, será de luz.
La monja atómica
martes, 2 de noviembre de 2010
Deicidio
Amante de una ciudad cansada
miércoles, 13 de octubre de 2010
Las apariencias
Lo cotidiano
sábado, 25 de septiembre de 2010
Estrellas sin preguntas
En este transcurrir nuestro, rodeados de pájaros con escamas volando a ras de nada, es de mucho agradecer la presencia de pequeños soles portátiles; estrellas sin preguntas que brillan sólo por contradecir a la negra y obstinada noche. Son ellos los que día a día, en silencio, inventan diminutos amaneceres para que podamos seguir deseando que amanezca de nuevo.
Lo bien que sabemos ignorar
Cruce de instantes
A menudo paseo por la periferia de todo aquello que no llegará a suceder, por los alrededores de lo improbable –recuerdo que en el balcón, una sonrisa jugaba con esta certeza-. Cruce de instantes de todo lo otro con lo mío; espacio de desencuentros que conforma la esférica circunstancia del presente.
domingo, 12 de septiembre de 2010
Las banderas
La exactitud de lo imperturbable
sábado, 21 de agosto de 2010
Lidiar con el vacío
Dimitió de pájaros y de luz
Hot Dog
La tristeza del Minotauro
lunes, 19 de julio de 2010
Pura pornografía
Suma de sombras
Amores imposibles
domingo, 27 de junio de 2010
El desfibrilador
El desorden de los colores
Él sabe, sin saberlo, que cualquier día de estos llegará a sus ojos el desorden de los colores; él sabe, sin saberlo, que a sus labios llegará toda la risa de esta geometría cansada. Él sabe, sin saberlo, que poco a poco se desdibuja entre cosas que desconoce; en el breve día de esta noche en tregua; en esa nada que, sin saberlo, serenamente espera.
Los únicos que aciertan
jueves, 10 de junio de 2010
No deberíamos fiarnos
Una pirueta es suficiente
Una pirueta es suficiente para recorrer el inquietante espacio que separa un niño de cualquier otro instante. Terreno propicio para buscadores y tesoros, enfermitos y sanadores, miedosos y sinvergüenzas, buenos y más buenos –mejores-, apaga conciencias y concienzudos.
Hay que ver como se afanan desde siempre, semejantes artesanos del bostezo, en ocupar con falsas verdades el inquietante espacio que separa un niño de cualquier otro instante.
Inventario de la buena mala suerte
La piel y sus derrotas; una casa que espera sólo por esperar; la avidez de las moscas y su incomprensible biografía; la goma de unas bragas delimitando el cansancio; los que corren para perdurar; una cicatriz enorme como una segunda sonrisa; el dominó jugando a perder con la tarde; un autobús vacío que sueña con ser bicicleta; el viento, con sus palabras silentes; la imparable hegemonía del óxido; todo lo que queda del sol cuando ya no está; el terrible optimismo de las obras; la precisa certeza de lo mismo, que se muestra siempre por primera y última vez.
¿Me pregunto qué buena mala suerte esperas, bajo tu trece destino, inventariando minuciosamente la nada?
Lo improbable
lunes, 24 de mayo de 2010
Ver plano al dorso
El instante idiotez
Una propuesta sólo para aplazar, en la medida de lo posible, el instante idiotez: no creer todo lo que nos dicen -pensar por un momento que nos lo dicen por algo-; luego, jugar un rato a descubrir y esclarecer los entresijos de ese algo, su lugar de nacimiento, su intención última. Finalmente, merendar un poco y tumbarse a escuchar cualquier cosa de Billie Holiday.
Futuros imperfectos
Aviso urgente
jueves, 13 de mayo de 2010
Un arte efímero
Ese hombre practicaba un arte efímero cuya técnica consistía, esencialmente, en dar pinceladas –a menudo brochazos- en una tela de aire (obra para nada expuesta en la galería de nadie). Es obvio que acabó cediendo, aunque, como todos, lo hizo un poco antes de saber ante qué y ante quién demonios cedía.
Cuando la luna mueva las aguas
Mira y mira bien
“Mira y mira bien. ¡Hay que tomar lecciones de abismo!"
–Julio Verne-
El ala de una mariposa es suficiente para ensombrecer los desiertos. Al corazón de un colibrí le sobra espacio para dar cobijo a la muerte y a todos sus muertos.
Y ahora mira y mira bien y verás como se abisma, en ese mismo mirar, el imperturbable y desahuciado universo.
miércoles, 28 de abril de 2010
Escribir tal vez sea
Lo inevitable
Suscribirse a:
Entradas (Atom)