De nuevo el negro, el blanco y el gris. Y el comentario sagaz, cerrando esa gama perfecta de colores. De nuevo la anécdota en el centro del encuadre. Pero la mirada complacida con el resto de la imagen, en la que no sobra ni falta nada.
No es necesario que muchos compartan lo que hace uno; es de agradecer, y mucho, que unos pocos tengan la generosidad de compartir lo suyo con lo que uno intenta hacer (voy a ducharme para intentar entenderme...). Un petó per tots quatre i gràcies per la visita.
Pero fíjate, de niños (ahora que estoy pensando todo lo que puedo en todos los niños de antes) no hacíamos ascos a una aventura de 7 u 8 segundos. Cuando teníamos por delante todo el futuro, apostábamos por el ahora. Por los instantes-mosca.
Intentaba nombrar esos instantes que se sobreponen; esos segundos que en lugar de transcurrir uno detrás de otro, parece que se amontonan uno encima del otro (ese tiempo aquietado, detenido, que se suele dar en algunas ocasiones –en la infancia, tal vez más-).
8 comentarios:
De nuevo el negro, el blanco y el gris. Y el comentario sagaz, cerrando esa gama perfecta de colores. De nuevo la anécdota en el centro del encuadre. Pero la mirada complacida con el resto de la imagen, en la que no sobra ni falta nada.
¡Los instantes-mosca!
Esos instantes en que parece que nada ha sucedido antes, y que nada va ha suceder después...
Gracias por tu visita Pablo.
No es necesario que muchos compartan lo que hace uno; es de agradecer, y mucho, que unos pocos tengan la generosidad de compartir lo suyo con lo que uno intenta hacer (voy a ducharme para intentar entenderme...). Un petó per tots quatre i gràcies per la visita.
Pero fíjate, de niños (ahora que estoy pensando todo lo que puedo en todos los niños de antes) no hacíamos ascos a una aventura de 7 u 8 segundos. Cuando teníamos por delante todo el futuro, apostábamos por el ahora. Por los instantes-mosca.
Es cierto, Nan, de niños estábamos inmersos en eternidades de bolsillo (sucesivos instantes moscas), sin horizontes a los que temer.
Un abrazo.
¿ Qué son los instantes-mosca?
Intentaba nombrar esos instantes que se sobreponen; esos segundos que en lugar de transcurrir uno detrás de otro, parece que se amontonan uno encima del otro (ese tiempo aquietado, detenido, que se suele dar en algunas ocasiones –en la infancia, tal vez más-).
Un saludo Josito y gracias por tu visita.
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