Tienes suerte de que la transeúnte no llevaba pantalones amarillos, a juego con el fondo de la señal. Si eso llega a ocurrir, habría sido el colmo. Aún así, una vez más, la composición casual y la fortuna de estar presente siguen siendo una ciencia exacta en tus manos.
Justo cuando llego a mi altura, le pregunté si le importaría quitarse los pantalones dada la importancia que dicho detalle tenía para un adecuado equilibrio cromático. Después del bofetón vino la guardia urbana y un poco más tarde la Presidenta de las Damas Cristianas para afearme mi conducta (les dije que lo hacía por tí, por lo mucho que aprecias mis fotografías, pero ellos erre que erre...). Resumiendo, multa, escozor y bochorno y por si eso fuera poco, la fotografía de mi vida a la mierda.
3 comentarios:
Tienes suerte de que la transeúnte no llevaba pantalones amarillos, a juego con el fondo de la señal. Si eso llega a ocurrir, habría sido el colmo. Aún así, una vez más, la composición casual y la fortuna de estar presente siguen siendo una ciencia exacta en tus manos.
Justo cuando llego a mi altura, le pregunté si le importaría quitarse los pantalones dada la importancia que dicho detalle tenía para un adecuado equilibrio cromático. Después del bofetón vino la guardia urbana y un poco más tarde la Presidenta de las Damas Cristianas para afearme mi conducta (les dije que lo hacía por tí, por lo mucho que aprecias mis fotografías, pero ellos erre que erre...). Resumiendo, multa, escozor y bochorno y por si eso fuera poco, la fotografía de mi vida a la mierda.
¡Qué dura es la vida del artista...!
Un petó per tots quatre bonic.
No descartes que antes del bofetón se sintiera excitada. Aunque los secretos de mujer nunca se hacen públicos.
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