viernes, 29 de enero de 2010

Los chistes de Dios












A Dios nadie le entiende los chistes.

4 comentarios:

Bárbara dijo...

A Chiquito al principio tampoco, debe perseverar, tal vez usar algún seudónimo con gancho: el chiquito de los cielos o el condemor del paraíso…

Josep Vilaplana dijo...

Si Él ya es graciosillo, lo que sucede es que a su público le gustaría reírse eternamente y eso no tiene ninguna gracia (no se ríen hoy proveyendo la seriedad de mañana, menuda idiotez....).

Gracias por estar.

N Ó M A D A dijo...

Buenisima la entrada. Que ironia...
Saludos.

Josep Vilaplana dijo...

La ironía debe de ser algo parecido al azúcar en la limonada (algo casi imprescindible).

Muchas gracias Nómada.