Entre este perro y cualquier yo hay ocho diferencias que nadie ha sido capaz de encontrar. Incluso a Dios le propuse el juego y aún espero que se digne contestar.
Si al cabo (es un suponer) cualquiera de esas ocho diferencias resultan demasiado insignificantes, tal vez por ello se empecina Dios en guardar silencio. Pe tons
No le sobran carnes; lo que sin duda le falta es sentido del humor. Debe de ser por aquello de a perro flaco todo son poemas, perdón, pulgas. Un abrazo Nan.
4 comentarios:
Si al cabo (es un suponer) cualquiera de esas ocho diferencias resultan demasiado insignificantes, tal vez por ello se empecina Dios en guardar silencio.
Pe tons
No se lo digas a Dios, Gemma, pero en realidad no hay diferencia alguna.
Perro mordedor poco ladrador...o tal vez era a perro ladrador pocas palabras bastan?
Un pe tó guau.
A él le gustaría estar más gordito. Y a mí, más flaquito.
No le sobran carnes; lo que sin duda le falta es sentido del humor. Debe de ser por aquello de a perro flaco todo son poemas, perdón, pulgas. Un abrazo Nan.
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