Quería saber si era posible no participar. En la oficina le informaron que era inevitable y que a pesar de no saber quien la convoca ni para qué, la huelga era absolutamente legal.
De esa huelga, general donde las haya, no nos salva ni Dios (tal vez sea la única revolución con la que nos derrocamos a nosotros mismos; con ella eliminamos de un solo tajo al opresor y al oprimido).
2 comentarios:
Su único remedio, el pobre, habría sido levantarse y caminar el día entero. (pero sin un seguimiento mediático, tampoco le habría servido de nada(.
De esa huelga, general donde las haya, no nos salva ni Dios (tal vez sea la única revolución con la que nos derrocamos a nosotros mismos; con ella eliminamos de un solo tajo al opresor y al oprimido).
Un abrazo ni general ni vago.
Publicar un comentario