Justo en el instante en que las cuatro majas, contundentemente desnudas, llegaron al consenso de la lascivia, el muy imbécil le trajo el Mac-Pollo y las absurdas patatas.
6 comentarios:
Anónimo
dijo...
Ay que ver: la sensualidad siempre pisoteando a la inteligencia. Sigo leyendo más arriba. PABLO GONZ
Si de dolorosos gazapos estamos hablando, un servidor es carne de farmacia (la precipitación de la mano de su prima, la ignorancia, son mis musas más fieles).
6 comentarios:
Ay que ver: la sensualidad siempre pisoteando a la inteligencia.
Sigo leyendo más arriba.
PABLO GONZ
Tal vez le hubiese ido mejor si hubiese soñado con un Mac-Pollo y le hubiesen despertado cuatro Majas desnudas.
En fin, los sueños sueños son...
Agradecido y contento, así de sencillo, por tu visita, Pablo.
:-)
Gracias por tu respuesta. Y, por cierto, cómo duele, ¡ay!, escribir hay sin hache. Bestia que soy, no más.
Más abrazos,
P
Si de dolorosos gazapos estamos hablando, un servidor es carne de farmacia (la precipitación de la mano de su prima, la ignorancia, son mis musas más fieles).
Hun havrazo Pavlo.
No puedo menos que reir! :-)
Publicar un comentario