Manoteando las cosas del olvido,
y con el permiso de tu nombre,
me dirijo sin ganas a una luna
de rabiosos dientes de cal
(recuerdo la forma en que tu risa
empujaba la noche cuesta abajo;
recuerdo que al desorden de la aurora
acudían siempre tus ojos y la sal).

6 comentarios:
I és que de tant en tant la nit ens pot portar a llocs insospitats.
M'agrada el que dius... i la foto genial!
Sovint la nit és com el dia però un xic més comprensiva, menys exigent, més suau...amb més complements.
M'agrada molt que t'agradi.
Petons.
"recuerdo la forma en que tu risa empujaba la noche cuesta abajo..." ¡Ah! Qué hermosa visión del cuesta abajo después de las que he contemplado últimamente...
Un abrazo.
Estoy seguro que volverán esas noches luminosas; esas noches cosidas de amaneceres que consiguen hacernos olvidar la aguja.
Un abrazo, o mejor dos.
Estas son las palabras que yo no detendría nunca, por hermosas.
Abrazo
A menudo las palabras, generosas y hermosas, se proponen hacernos un poco más "hermosos" para que así podamos escribirlas. Las tuyas son de ese tipo de palabras.
Abrazo en viaje de ida y vuelta...
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