¡Lo hiciste, mi querido Piratilla Valiente! ¡Por fin has pronunciado ese sí quiero que viene de tan lejos! ¡Por fin has decidido dar el intrépido salto a esta hermosa pregunta! Ya estás aquí, resumiendo a tu manera un misterio que ha optado por dejarse querer; dibujando, de un solo trazo, ese asteroide de ternura que nos ha quitado la razón para dejarnos solo el cielo; ofreciéndonos un pequeño infinito al que poder abrazar. Tres quilos setecientos gramos de un Universo que cede sinsentido.
¡Bienvenido, mi pequeño mensajero!
23 de Enero del 2015.
23 de Enero del 2015.

No hay comentarios:
Publicar un comentario