Concentrado en lo esencial, sin artificios, aferrándote con una voluntad que aún sabe del misterio; ahí estás, intrépido caballero andante, erre que erre con la vida y adelante. Tres años, mi querido Piratilla Valiente, y ya atesoras alegría y ternura para colmarnos a todos.
Mario, mi pequeña y queridísima respuesta a lo que no se preguntar.

1 comentario:
presentaciones con la respuesta en breve espero...
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