viernes, 1 de julio de 2011

Ustedes dirán -2-












A pesar de todo, fueron minuciosos con la escenografía del desamor. No quisieron evitarse ningún tal vez. Para un ciego era evidente que todo se teñía de color absurdo obscuro y que sus instantes padecían de una insoportable densidad.

Ustedes dirán -3-












Por suerte vino la risa con sus espejos a negociar la rendición. Sin nada que perder, ambos sabían que todo estaba perdido. La migraña no cedía pero las lágrimas empezaban a saber distinto.

Ustedes dirán -4-












Como era previsible, o si lo prefieren, inevitable, vino el tercero a zanjar la cuestión. El contador a cero y a pesar de lo malo que se anunciaba el sainete, ninguno de los tres quiso perderse el estreno de la nueva función.

jueves, 16 de junio de 2011

El precario templo












La luz y el azar evitaron que la propuesta viniera envuelta en papel argumento. Sin contradicciones con que distraerse, sólo cabía observar, sin más, como el preciso juego de equilibrios construía, en nuestro desconcierto, el precario templo.

Empezaba a llover lento













Empezaba a llover lento en el hueco del silencio. Era evidente que nada ni nadie quería nombrarse en ese instante sin recuerdos.

martes, 7 de junio de 2011

El destino y la madre que lo parió













Compartían, entre otras cosas, el gusto por las mujeres, el whiski escocés y la acción. A pesar de ello, las gafas, los juanetes y la paga a todas luces insuficiente, insistían en joderle la mañana haciendo poco menos que imposible cualquier comparación.

Sueños eróticos













Justo en el instante en que las cuatro majas, contundentemente desnudas, llegaron al consenso de la lascivia, el muy imbécil le trajo el Mac-Pollo y las absurdas patatas.