martes, 23 de agosto de 2011

La sombra de un diccionario













Quería explicarle el mar pero me quedé dormido bajo la sombra de un diccionario.

Disculpas













Justo cuando el avión del Sumo Pontífice aterrizaba en el Aeropuerto de Barajas yo estaba arrancando cebollas. Espero que esto, más mi precaria e inestable juventud, sirva para disculpar mi ausencia de las calles de Madrid.

miércoles, 27 de julio de 2011

Dos....uno












¡Qué cosa puede ser dos cuando uno no se sabe qué cosa es! Es evidente que las aguas termales pueden aliviar, pero la pregunta apenas posterga su comezón agazapada en los guiones de la piel.

Dos....dos













Alguien podría decir que dos es la única forma de mirar el mar minimizando el riesgo de entender lo que dice. Pero eso sería suponer que dos pueden mirar el mismo mar la misma tarde, algo a todas luces improbable.

Dos....tres












Más probable es que dos sea el saber que el otro sabe de qué forma sopla el miedo algunas tardes, cuando el ADN se desmorona y a sus voraces gusanitos les da por declinar futuros imperfectos.

Dos....cuatro












Más ajustado a la absurda razón sería pensar que dos es una soledad cogida del brazo de otra soledad; muros contiguos dándose sombra en silencio. Una mentira necesaria para encarar cualquier peluquería; una desconcertante verdad imprescindible para sacar a pasear cualquier perro.

viernes, 1 de julio de 2011

Ustedes dirán -1-













Venía él triste y a por todas. Era evidente que su penúltima mentira le abultaba tanto como la certeza de que no era migraña, sino las ruinas de un vulgar esplendor en la rutinaria hierba.