Decidió prestar atención a cosas sin importancia; sorber el café muy despacio; atesorar rutinas para olvidarla, para olvidarse –el cristal de ese lugar sin ella mediaba en silencio entre la lluvia y casi nada-.
Es cierto, Nán, las mínimas cosas parece que no son propensas a provocar grandes descalabros; amistades livianas que no suelen defraudar. En lo referente a los "enredos", sin duda siguen el dictado de un servidor (nací con el cordón umbilical enredado alrededor del cuello y así sigo....).
2 comentarios:
Confiar en las mínimas cosas, ¿no? Los últimos post parecen enredados unos con otros.
Es cierto, Nán, las mínimas cosas parece que no son propensas a provocar grandes descalabros; amistades livianas que no suelen defraudar.
En lo referente a los "enredos", sin duda siguen el dictado de un servidor (nací con el cordón umbilical enredado alrededor del cuello y así sigo....).
Un abrazo y agradecido por tu visita.
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