Los días en que arreciaba la precisa halitosis de Juan Ramón, solía sentarse en ese banco, un poco por maldad y otro poco por ternura, por ver si había boda. Sólo una imperceptible sonrisa la delataba: saber sabía, pero la muy pícara callaba.
10 comentarios:
Anónimo
dijo...
Hoy ando medio nublado (sólo el hemisferio derecho, obvio) así que se me ocurrió que esta foto podía titularse: "50 años después" Perdóname, P
Nada que perdonar y mucho que agradecer. Efectivamente, el título que propones se ciñe mejor a lo que la imagen parece indicar (ya sabes que “lo mío” intento cocinarlo con un poquito de ternura y un poquito de mala leche –otros dirían humor-). Todo parece indicar que ese medio siglo está presente en la imagen y que la halitosis de Juan Ramón ha empeorado considerablemente desde la primera y lejana noche de bodas.
Un abrazo sabio (es decir, propenso a la rectificación).
Lo que me pierdo cuando no paso por aquí, me he puesto al día de tus inteligentes triangularidades.
Me intriga ahora qué pasará en el futuro de este futuro, pongamos diez años después, cuando sólo esté en bolsa la industria farmacéutica manteniéndonos encartonaos sin casi respirar
No creo estar muy bien posicionado en lo que al proceso de beatificiación se refiere, sólo aspiro a un infierno de baja intensidad -casi un cielo- entre amigos, risas y gente a la que quiero (no es necesario que le diga a quien me gustaría tener en esa mesa).
Como tú bien sabes, mi querido amigo, hay ocasiones en que la luz y lo que sucede te vociferan su hermosa propuesta delante de las narices. Si en ese instante tienes una cámara a mano, bingo (si no la tienes, quedan las palabras...).
10 comentarios:
Hoy ando medio nublado (sólo el hemisferio derecho, obvio) así que se me ocurrió que esta foto podía titularse: "50 años después"
Perdóname,
P
Nada que perdonar y mucho que agradecer. Efectivamente, el título que propones se ciñe mejor a lo que la imagen parece indicar (ya sabes que “lo mío” intento cocinarlo con un poquito de ternura y un poquito de mala leche –otros dirían humor-). Todo parece indicar que ese medio siglo está presente en la imagen y que la halitosis de Juan Ramón ha empeorado considerablemente desde la primera y lejana noche de bodas.
Un abrazo sabio (es decir, propenso a la rectificación).
Lo que me pierdo cuando no paso por aquí, me he puesto al día de tus inteligentes triangularidades.
Me intriga ahora qué pasará en el futuro de este futuro, pongamos diez años después, cuando sólo esté en bolsa la industria farmacéutica manteniéndonos encartonaos sin casi respirar
Besos.
A la intriga que propones, yo añadiría el pánico desatado (apenas ratoncillos de colores en manos de monstruosos felinos desalmados...).
Prefiero sentir el generoso calorcillo que los amigos y amigas desprenden.
Un beso agradecido a casi 2000 metros sobre el nivel del mar.
Consuélate: somos igual de tontones propensos a la amistad en Alicante (nivel 0) y a 2.000 metros de altura.
Como se consuela la mujer de José Ramón, sin desbaratar nada ni prevenir a los otros.
Es cierto, mi querido amigo. En realidad todos somos trenes de cercanías, aunque en ocasiones nos engañemos con destinos transiberanos.
Un abrazo de "rodalies".
Eres buena gente. Se nota que somos gemelos. Por cierto, salió el sol (en plena médula espinal).
Abrazuers,
P
No creo estar muy bien posicionado en lo que al proceso de beatificiación se refiere, sólo aspiro a un infierno de baja intensidad -casi un cielo- entre amigos, risas y gente a la que quiero (no es necesario que le diga a quien me gustaría tener en esa mesa).
Un buen abrazo sin maldad alguna.
Esta foto dice mucho más que lo que enseña, o más bien enseña una cosa para decir otra, o varias. Me gusta mucho, Josep, ya lo sabes.
Un abrazo
Como tú bien sabes, mi querido amigo, hay ocasiones en que la luz y lo que sucede te vociferan su hermosa propuesta delante de las narices. Si en ese instante tienes una cámara a mano, bingo (si no la tienes, quedan las palabras...).
Un abrazo enorme y muchas gracias por la visita.
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