Aunque ya sé que son foráneos, uno se va (procurando salvar los muebles) y los otros dos miran para otra parte, como silbando: ¡son dos polis de paisano y estaban trabajando!
Ahí está. El mirar para otro lado ha sido el imperdonable refugio de los que nunca dicen ni sí, ni no, ni todo lo contrario.Un abrazo firmemente posicionado entre mis dudas y la certeza de que los demás existen.
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2 comentarios:
Aunque ya sé que son foráneos, uno se va (procurando salvar los muebles) y los otros dos miran para otra parte, como silbando: ¡son dos polis de paisano y estaban trabajando!
Ahí está. El mirar para otro lado ha sido el imperdonable refugio de los que nunca dicen ni sí, ni no, ni todo lo contrario.
Un abrazo firmemente posicionado entre mis dudas y la certeza de que los demás existen.
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