Es sabido que el calamar, como el escritor, suelta tinta para escapar de sus feroces depredadores, pero que a diferencia de este, su obra -a la del calamar me refiero- aguarda en el ámbito de lo posible que no será; esas obras que pertenecen al inabarcable género de lo nunca escrito; aquello que jamás se ha dicho ni se dirá. No es improbable que curiosos y eruditos languidezcan por los pasillos de esa biblioteca donde esperan los libros que nadie escribirá.
3 comentarios:
Los más interesantes, seguramente.
Buen domingo
Esos libros "a la espera" tiene algunas ventajas, no siendo la más pequeña el hecho de estar a salvo de críticos y mercados.
Gracias, Aquí me quedaré, y que la semana se configure suave y dichosa.
igual te deseo
Un bezo
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