A los funerales de una bicicleta suelen asistir algunos recuerdos
y formas distintas de la alegría.
En el alambique de una bicicleta
se destila impulso y equilibrio; el licor sabe a destino.
Si Él es el impulso y yo la bicicleta,
quién demonios toca el timbre.

8 comentarios:
diling! diling!!
No sé sónde está el alambique de la bici porque nunca tuve una, pero la palabra me gusta mucho, la leo: alambique, la mastico y la disfruto.
Mmm... el Otro? (ji ji ji)
¿La mula?
Et veig...la bici i vos...molt bonica...diling!
Petons Nagolencs
Una bicicleta destilo un licor suave que tomado con luz y compañía precisa, puede ser delicioso (el gusto es parecido a la alegría).
Es posible, pero yo me canso de ser sólo bici...
¡Cómo lo adivinaste! Efectivamente, es mi querida Mula la que le da al timbre (no es necesario que te diga que no gano para recambios...sólo tiene motricidad fina en las pestañas).
Un beso.
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