Cuando llega el verano la actividad se intensifica y a duras penas nos da el cuerpo para resistir el trajín y las severas molestias que la búsqueda de la felicidad conlleva. Como de costumbre, en esta mínima historia los dioses llegaron tarde a la cita y solo la mochila, con la pasión y la ternura de su abrazo, quiso entender de rigores, cansancios y abandonos.

1 comentario:
Una imagen que refleja muy bien el "cansancio" veraniego. Ese relax bajo el sol no es muy adecuado..jeje.
La foto me gusta.
Un abrazo.
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