¿Qué contiene la nada?Mira que si al final dentro de la nada estuviera todo, total, al paso que vamos.
Razón llevas, Isabel, en apuntar la posibilidad de que dentro de la nada ande todo. ¿Quién no recuerda algunas tardes de domingo en las que nada, absolutamente nada, sucedió y todo, absolutamente todo, tenía cabida en ellas?.Un beso pensativo y agradecido.
La universidad me regaló un cuatrimestre de José Hierro como profe. Y aquí viene al peloDespués de todo, todo ha sido nada, a pesar de que un día lo fue todo. Después de nada, o después de todo supe que todo no era más que nada. Grito «¡Todo!», y el eco dice «¡Nada!». Grito «¡Nada!», y el eco dice «¡Todo!». Ahora sé que la nada lo era todo, y todo era ceniza de la nada. No queda nada de lo que fue nada. (Era ilusión lo que creía todo y que, en definitiva, era la nada.) Qué más da que la nada fuera nada si más nada será, después de todo, después de tanto todo para nada.Pepe Hierro
Precioso regalo tuvo que ser ese cuatrimestre, Nán. Ese todo de voz, poeta y hombre al que incluso la nada le guarda debido respeto. Con algo de cariñosa envidia te envuelvo hoy el abrazo.
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4 comentarios:
¿Qué contiene la nada?
Mira que si al final dentro de la nada estuviera todo, total, al paso que vamos.
Razón llevas, Isabel, en apuntar la posibilidad de que dentro de la nada ande todo. ¿Quién no recuerda algunas tardes de domingo en las que nada, absolutamente nada, sucedió y todo, absolutamente todo, tenía cabida en ellas?.
Un beso pensativo y agradecido.
La universidad me regaló un cuatrimestre de José Hierro como profe. Y aquí viene al pelo
Después de todo, todo ha sido nada,
a pesar de que un día lo fue todo.
Después de nada, o después de todo
supe que todo no era más que nada.
Grito «¡Todo!», y el eco dice «¡Nada!».
Grito «¡Nada!», y el eco dice «¡Todo!».
Ahora sé que la nada lo era todo,
y todo era ceniza de la nada.
No queda nada de lo que fue nada.
(Era ilusión lo que creía todo
y que, en definitiva, era la nada.)
Qué más da que la nada fuera nada
si más nada será, después de todo,
después de tanto todo para nada.
Pepe Hierro
Precioso regalo tuvo que ser ese cuatrimestre, Nán. Ese todo de voz, poeta y hombre al que incluso la nada le guarda debido respeto.
Con algo de cariñosa envidia te envuelvo hoy el abrazo.
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