Un gimnasio frente al mar; la piel y sus derrotas; la avidez de las moscas y su incomprensible biografía; la goma de unas bragas delimitando un país ignoto; los que corren para perdurar; una cicatriz enorme como una segunda sonrisa; el dominó jugando con el sol; un autobús que acoge el cansancio de las bicicletas; el viento, con sus palabras silentes; la imparable hegemonía del óxido; la extraña sensación de espera de un futuro improbable; lo que queda del sol cuando ya no está; el terrible optimismo de las obras; la precisa certeza de todo lo que se muestra siempre por primera y única vez.

13 comentarios:
Como golpecitos han acudido a mi mente las imágenes de toda esa realidad que vas nombrando.
Me gusta ese fluir de puntos y comas.
Abrazos.
Después de comentar el texto me he fijado en esa mirada, son de esas que te hacen seguir viviendo.
Vengo del blog de Gemma. He paseado por tu blog de arriba a abajo (nunca mejor dicho)y he encontrado una profundidad y un manejo tan exquisito del lenguaje que me han atrapado. Son textos que se pueden ver y tocar. Volveré. Enhorabuena.
Aparco el texto y me quedo con la foto.
Ser o no ser. Asomar o no asomar
Sonrisa tímida y maravillosa. Como cogida en falta. Tiempo vivido. Tiempo logrado reido y llorado.
Una vida.
Preciosa foto que acompaña al texto por alguna razón especial.
Besos, besos
me gustan tus escritos que no entiendo porque aprendo de tus maravillosas palabras
Una dama que se viste, se peina y luce sus mejores joyas para recibir la luz del sol a la puerta de su casa. Solo así se explica que no te mire a ti. No porque tu presencia no sea importante, sino, porque tal vez preferirá que vuelvas más tarde, con otra luz o a lo mejor sin ella.
Hay momentos en que confluyen como por arte de birlibirloque cosas distintas pero iguale; luces, una sonrisa, olor a fritangas, ropa tendida, algunas voces; es como si por un instante se formalizara un pacto imposible para fijar el instante. Algo parecido fue lo que sucedió en ese momento que, torpemente, he intentado reflejar en el texto y la fotografía.
Abrazos y besos, Isabel.
Esta esquinita, como café de tertulias distintas, me suministra grandes dosis de ilusión y alegría. Que te hayas decidido a entrar, Araceli, me saca a bailar.
Muchas gracias.
Esa mujer era como un preciso y precioso poema cuyos versos pincelaban ese instante y el barrio entero; algo así como un resumen fantástico de todo lo que en ese momento le dio por confluir.
Agradecido y contento, Aquí me quedaré...y besos, Besos
Sucede que a menudo tampoco yo los entiendo (los muy descarados insisten en que les basta con entenderse ellos).
Muchas gracias, Recomenzar, por tus palabras y un abrazo.
Esa dama, que como bien sabes, era emisaria de todas las damas y de todas las luces posibles, no dejaba resquicio alguno por donde colar un poco de tristeza. Irradiaba inmanencia, aceptación y alegría.
No me cabe la menor duda que usted hubiera escrito un hermoso texto con lo que ella, sin decir nada, decía.
Un petó gran per tots quatre.
Con pocos elementos bien elegidos se puede levantar un mundo a la medida de nuestra mirada y de nuestro sentimiento. Qué texto tan sencillamente intenso.
Un abrazo, Josep.
Dada la forma que tienes de acercarte a la luz y sus cosas, a la manera en que fijas las imágenes con palabras, Xuan, estoy convencido que cuando hablas de miradas y sentimientos lo haces con pleno conocimiento de causa.
Por todo ello, una alegría y un placer saberte por esta tertulia distinta.
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