El tiempo y el mar siendo lo mismo no llegan a rozarse. Entre sus dos instantes hay una potencia a la espera, algo indecible que los iguala y a la vez los distingue (tal vez su forma de compartir el preciso desprecio por todo esfuerzo que no sea su hacer sin esforzarse). El mar, ese cementerio de tiempo vertical, no transcurrido, y el tiempo, ese infinito mar de una sola ola, siendo lo mismo no llegan a rozarse.

6 comentarios:
El temps i la mar, dos grans misteris. Suprema, la primera frase, Josep!
Dos grans misteris sens dubte.
Una gran abraçada gens misteriosa, Laura.
Sublime reflexión, querido Josep. Con permiso, voy a compartirte.
Petons
Meso y tenedor, complicidades, luces, palabras y todo lo que sea de menester. Contento y agradecido de que me "compartas", aunque cabe el riesgo de que los "agraciados" salgan corriendo y no regresen jamás.
Gràcies i petons, Gemma.
Es cierto, están hechos de la misma materia insondable.
Qué precioso y preciso texto.
Que te haya gustado, Xuan, es algo que me saca a bailar.
Un abrazo.
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