Me da miedo pensar que puedo perder el sentido del humor. Convertirme en una inteligencia sin alma, enfilar la pendiente hacia la locura, y por tanto, como dice el acertijo zen, pasar el resto de la vida escuchando el sonido de la palmada de una sola mano.
(Los perros ladran)

2 comentarios:
¡Qué bueno!
Es el último sentido que deberíamos perder, algunos lo han conservado hasta la tumba según sus epitafios.
Nos mataríamos solitos dándonos golpes de palmada en medio cuerpo para poder escucharla.
Tú procura conservar las dos manos, por favor.
La Risa, que no la risa, te permite plantar a la parca; darle esquinazo a todo lo que insiste en estúpidas rigideces. La Risa mezclada con la amistad invita a largos y hermosos tragos. Pues eso.
Besos.
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