
Él sabe, sin saberlo, que cualquier día de estos llegará a sus ojos el desorden de los colores; él sabe, sin saberlo, que a sus labios llegará toda la risa de esta geometría cansada. Él sabe, sin saberlo, que poco a poco se desdibuja entre cosas que desconoce; en el breve día de esta noche en tregua; en esa nada que, sin saberlo, serenamente espera.